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Compañer@s!!Buenos días por la mañana, especialmente a aquell@s miembros de la expedición “Vacacciones” que parten hoy con el Sol hacia otros puntos de nuestra geografía. Que la suerte y el espíritu del 15 de Mayo guíen vuestro camino.
Al resto, quería invitaros a tod@s a la importante “Asamblea de la no violencia” que tendrá lugar a las 20h hoy en el paseo del Prado, junto a Cibeles.
Ayer, en una reunión extraordinaria del grupo de trabajo de pensamiento en preparación de dicha asamblea se propuso que un servidor moderara la misma. Quería deciros que es para mi un honor y un grandísimo placer el aceptar dicha misión y que lo voy a hacer … de todo corazón 😉
Acepto el reto de moderar dicha asamblea desde la máxima del pensamiento colectivo (construir entre tod@s), el buen rollo e intentando con todas mis fuerzas predicar con el ejemplo aquello en lo que creo: la paz y el amor.
Como el rol moderador exige, no voy entrar a aportar mi opinión ni argumentos en el debate y, por ello, cómo quiero participar con mi granito de arena, paso a expresarlos aquí en este mail para por si acaso le sirve a alguien en su línea de pensamiento.
Esta es mi visión sobre tema de la asamblea de hoy “¿Violencia/no violencia en el movimiento? Reflexiones sobre los hechos del martes 26 de julio“:

Personalmente creo profundamente (hasta el punto que dicha creencia es mi propia esencia) que
somos un movimiento mayoritariamente pacífico y propongo seguir siéndolo, no sólo ya por valores, sino por estrategia y eficacia. Apoyo dicha teoría y propuesta en los siguientes argumentos:1.No somos un movimiento violento. Hecho fácilmente demostrable utilizando el consenso implícito que nos define y une desde el principio: el respeto, la inclusividad y la horizontalidad (o igualdad). Aceptado como está por la mayoría de nosotr@s dichos principios basta con probar que la violencia es incompatible con los mismos y que, por lo tanto, no somos un movimiento violento. Bien, la violencia se fundamenta en intentar imponer el criterio de un@s por encima del de otr@s. Toda imposición es una falta de respeto y de inclusividad en tanto que a ni siquiera se tienen en cuenta opiniones y sensibilidades distintas de las mantenidas. Toda imposición se basa en la “creencia” de que los criterios propios son “mejores” o al resto y por lo tanto se sitúan por encima de éstos, rompiendo con la máxima de la igualdad. La violencia no respeta, incluye ni considera en igualdad y por tanto es contraria a los principios mayoritariamente aceptados por el movimiento 15M desde sus inicios.
2. La mayoría de nuestros actos son actos pacíficos y por ende somos un movimiento mayoritariamente pacífico. Salvo contadas excepciones, la manifestación del 15M, la del 19J, la acampada de Sol, y el resto de nuestras más masivas actuaciones han sido ampliamente pacíficas. Podíamos haber tomado la Plaza imponiéndonos pero decidimos contar con todos “los grupos de interés” en el funcionamiento de la acampada: los comerciantes de Sol participaron, como los demás, en las asambleas, en decidir qué se hacía con los carteles que se pusieron por la plaza, todos los grupos acampados en la plaza tomaron parte en la decisión de qué se hacía con la acampada cuando se levantó el chiringuito y se transformó en itinerante, etc., etc. En otras palabras, hemos buscado siempre actuar desde el respeto, la inclusividad y la igualdad y eso es perfectamente compatible con ser pacíficos y con luchar por nuestros ideales y principios. Cabe resaltar, por supuesto, que no somos perfectos (la autocrítica es esencial para mejorarnos), y que ha habido “movidas”, peleas, insultos, etc., pero han sido siempre, muy muy minoritarios y se han resuelto siempre de forma ejemplar (bravo bravísimo a la comisión de Respeto!!)
3. En línea con el punto anterior, es importante remarcar que ser pacífico no significa ser un “blandengue”, ni ser pasivo, ni ser un monje budista meditando en un templo tibetano, ni resignarse a su suerte. Ser pacífico significa, de hecho, serel más valiente de tod@s los luchadores. La persona pacífica lucha como el que más por sus derechos y por aquello en lo que cree pero lo hace con la actitud ante la vida que la caracteriza: la Paz. Nuestros principios de respeto, inclusividad e igualdad son elementos constituyentes de la Paz. Propongo, a este respecto, recuperar el sentido de la palabra y concepto de la Paz y no tener miedo a decir bien alto y bien claro lo que somos. Se puede acampar, se puede cortar un calle, se puede ocupar, tomar una plaza, una playa o una montaña y hacerlo de forma pacífica, es decir respetando todas las sensibilidades en la acción, incluyendo todas las opiniones y debatiendo partiendo de la igualdad de todos los seres humanos. Porque no hace falta provocar a los policías, ni imponer nuestros ideales descalificando al resto, todo se puede hacer desde el diálogo, el respeto, el compromiso y la responsibildiad para con nuestros acos y sus consecuencias. Se puede (y se debe) hacer desde la Paz.4.La Paz une, la violencia separa. La Paz suma, la violencia resta. La Paz afronta, la violencia confronta. Si hemos conseguido, de forma histórica en este país, la cantidad de gente que hemos conseguido en Sol durante estos meses pasados y, en general, en apoyo al movimiento (el 70 e incluso hasta el 80% de los españoles veían con simpatía al 15M según varios sondeos), ha sido gracias a nuestro espíritu, carácter y acción pacíficos. Para probar esta hipótesis se podría hacer directamente una encuesta entre los asistentes de la asamblea, o incluso a nivel nacional, comparando las respuestas afirmativas a dos preguntas sencillas:
  • 1. ¿Quiénes de vosotr@s hubierais venido a Sol si el 16M se hubiera decidido, en vez de acampara pacíficamente, realizar un acto violento contra la policía en respuesta a las detenciones del 15 de Mayo?
  • 2. ¿Quiénes de vosotros vinisteis a Sol porque el carácter pacífico de la acampada que comenzó el 16M resonaba con vuestros propios principios?
En consecuencia, si queremos que nuestro mensaje llegue al mayor número posible de gente posible, si queremos realmente pasar de ser un movimiento colectivo a una nueva sociedad, la única manera que nos permitirá semejante éxito es aquella que persiga siempre la unión, que construya desde lo común, que sume sensibilidades desde el respeto mutuo, es aquella que incluye desde la igualdad, es aquella que promueve la paz. Por consiguiente, la Paz no es solamente el denominador común de nuestros valores humanos más ampliamente compartidos, sino también la herramienta más estratégica y eficaz en la consecución de nuestro gran objetivo como movimiento: cambiar el mundo y las personas que lo habitamos.
5. El sistema hegemónico en el que vivimos (capitalismo) es un sistema violento. Porque cobrar 600 euros al mes cuando otros ganan 60,000 es violento. Porque 5 millones de parados es violento. Porque especular con la deuda de un país (y por tanto con el trabajo, los derechos, la dignidad y la vida de millones de personas) mientras millones de seres humanos mueren de hambre en África es violencia. Porque decidir ir a la guerra en el nombre de todo un país cuando la gran mayoría de sus ciudadanos se oponen es la mayor y más brutal de todas la violencias y la menor y más débil de todas las democracias. Lo radical, lo nuevo, lo distinto, lo alternativo es por tanto lo pacífico. Si queremos un mundo distinto, mejor, más solidario, más justo y más humano, debemos hacerlo por, para y desde la Paz. Responder a un sistema violento con violencia no supone aportar nada nuevo, no supone, ni tan siquiera, salirte del sistema puesto que utilizas sus mismos mecanismos. Es la vía fácil. Es la vía que no nos lleva a ninguna parte pues, a lo largo de los 200.000 años de historia del Homo Sapiens, se ha demostrado, una y otra vez, que la violencia sólo genera violencia, y por tanto lleva a una espiral autodestructiva. Lo difícil es lo contrario: es responder con paz incluso a la violencia. La persona pacífica tiene la grandeza y la fuerza para tratar con respeto incluso cuando a ella no se la respeta, de incluir cuando a ella se la excluye, de considerar igual incluso a aquel que le considera inferior. La Paz es el único camino legítimo (ver punto siguiente sobre la máxima del ejemplo) hacia un mundo nuevo y por tanto el más eficaz. Porque la Paz de Gandhi es infinitamente más eficaz que la guerra de Bush….¿alguien se acuerda de un tal George W. Bush?
6. Si queremos un mundo en el que reine la Paz la única forma de conseguirlo es siendo pacíficos. Tod@s y cada un@ de nosotr@s. En todos y cada uno de nuestros actos. Lo mismo vale para el respeto, la inclusividad y la igualdad: sólo tengo el legítimo derecho de ser respetado si respeto, sólo me incluirán si incluyo, sólo me considerarán como su semejante si yo hago lo propio. Propongo de esta manera, no exigir nada a nadie antes de hacerlo nosotros en primera persona, del singular primero y del plural después. Es el modelo del ejemplo desde lo individual y desde lo colectivo y yo, personalmente, es la educación que quiero para nuestr@s hij@s. Nada de decirles que deben de ser así o asao, que lo vean en lo que Papá y Mamá hacen todos los días y decidan si es así como quieren ser ell@s. Propongo seguir siendo un movimiento pacífico, seguir siendo pacíficos porque, sencillamente, es el legado que me gustaría dejar tras de mi cuando me vaya del Planeta Milagro. Sé el cambio que quieres en el mundo.
No hay camino a la Paz, la Paz es el camino.
No hay camino a la Paz, somos la Paz.



Un fortísimo abrazo y hasta esta tarde compañer@s de viaje 😉
jesús
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