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Llevamos ya varios meses de profundo debate y denuncia. Debate sobre el estado de nuestras “democracias”. Denuncia de los límites impuestos a las mismas por unos pocos que manipulan e imponen sus agendas por medio de poderosos mecanismos de influencia. Esta situación de repulsa y agitación ciudadana se ha reabierto, entre otras causas, gracias a la organización Wikileaks y a Julian Assange, uno de sus fundadores. Necesitamos imperiosamente que esto no quede en un movimiento pasajero que pase a los reinos del olvido en breves meses encubierto deliberadamente, de nuevo, por noticias y sucesos más banales. Necesitamos abrir un profundo debate que nos lleve a cuestionarnos y a rediseñar todo nuestro sistema democrático. Necesitamos movilizarnos, pedir que se nos escuche y participar activamente en la construcción de nuestro futuro. Necesitamos, en definitiva, hacer evolucionar nuestra democracia y sociedad desde la primera persona, del singular y de plural.

En este sentido, este domingo pasado sin ir más lejos, asistimos asombrados, una vez más, a un penoso capítulo de sucias y ocultas tramas de nuestros gobiernos. A raíz de un artículo publicado en El País relativo a un cable entre el gobierno de EE.UU. y el español sobre las posturas de éstos –favorables– respecto al uso de transgénicos u OGMs (Organismos Genéticamente Modificados) en cultivos agrícolas. Fue la prueba que corroboró lo que ya intuíamos. Sinceramente, es triste, penoso y hasta patético ver cómo nuestros “políticos” nos engañan una y otra vez, cómo nos dicen una cosa de cara a la galería y luego, por detrás, su postura es la contraria y hacen lo que los poderosos les presionan a hacer (véase Monsanto, EE.UU., etc.)
Ayer, de nuevo, vivimos en España un quasi intento de estrangulamiento del único reducto de libertad que nos queda: Internet. El gobierno y su famosa propuesta de “Ley Sinde” han tratado de coartar la libertad de expresión e información, una vez más, con una censura enmascarada. De momento el congreso lo ha rechazado, no sin antes haber recibido el oportuno toque de atención de la comunidad internauta en forma de derribo de servidores de varias webs oficiales. Lo mismo sucedió hace algunas semanas con todas esas “grandes“ entidades (PayPal, Visa, Mastercard Bank of America, etc. ) que trataron de echar el cerco financiero a Wikileaks: los internautas les dieron similar escarmiento. La comunidad se revela. El pueblo contra los mercados. La red es el campo de batalla.
No lo podemos negar, vivimos en una época muy peligrosa en la que la opacidad de los gobiernos y su distanciamiento con los ciudadanos no para de crecer. Nos manipulan, no informan y desinforman. Nos tratan como a corderitos: sólo quieren nuestro voto cada 4 años y que luego nos desentendamos de la política para dejarles vía libre a sus artimañas. El escaso seguimiento de los ciudadanos no ayuda tampoco. Entre las noticias más vistas de los grandes medios siempre están las “rosas”, mientras que las de ciencia o sociedades en vías de desarrollo suelen quedar en el olvido. Los de “arriba” lo saben y se aprovechan de ello: tratan de colar asuntos serios como las nucleares, los transgénicos, el Cambio Climático o la erosión de los derechos sociales por las empresas entre la farándula, el consumismo, la excusa de la crisis de los mercados y los trastos de unos a otros por las casas en la playa y los trajes financiados con dinero público.
El poder de los lobbies, de las grandes empresas, del capital, la escasa participación, denuncia y contribución ciudadana … Esto no es democracia señores y señoras. Debemos alzarnos y decir BASTA. No en nuestro nombre. Ha llegado la hora de hacer que nuestros gobiernos nos rindan cuentas, no vayan a la guerra de Irak si decimos que NO, nos abran sus puertas de par en par, cuenten con nosotros para construir un futuro que es el nuestro, escuchen lo que desde el pueblo les pedimos. Ha llegado la hora de que nos representen de verdad y gobiernen por y para todos.
Pero no hay nada que temer amigos míos. Nada. Tenemos herramientas a nuestra disposición. Y recursos humanos, muchos y buenos recursos humanos: gente de buena fe que cree en lo que hace y por lo que lucha. Nos estamos organizando. He visto ONGs (Greenpeace, Ecologistas en Acción, WWF, el Foro Social Mundial de Madrid …) de todos los tamaños y visiones, luchar y denunciar juntas las agresiones de gobiernos y mutlinationales e incluso, cada vez más, sentarse en la misma mesa que los susodichos y dialoguar en busca del bien común. He visto emprendedores sociales (en el Hub Madrid donde trabajo) buscando incansablemente mejorar la vida de sus conciudadanos, su entorno natural y ganarse el pan de cada día con ello. He visto equipos multidisplinares de profesionales  (en el proyecto Globearth que estamos lanzando) colaborar en el diseño de soluciones globales de sostenibilidad para una nueva sociedad más humana y una economía mucho más sostenible. 
He visto ecologistas y miembros de organizaciones sociales y sindicales (en EQUO donde colaboro) juntarse, movilizar en masa a la ciudadanía y crear un movimiento verde y social sin precedentes. He visto el nuevo mundo y por él voy a luchar. He visto el brillo en vuestros ojos, hermanos míos de todas las edades y culturas, y sé que estaréis a mi lado. Devolvamos pues el poder al pueblo. Caminemos juntos el sendero de la nueva democracia. Rumbo: la libertad. Mano a mano. Con responsabilidad.

Juntos podemos 😉

Continuará …